Escribir para decir estuve.
soñar

Pangarap

Uno me mandó una carta, por medio de una amiga, sinceramente no pude entenderla. Sé que quiso decirme algo sobre sus sentimientos, solo que cuando miré dentro del sobre había unas fotos mías. Al verme en fotos del pasado mágicamente todo lo que leí se borró.

Dejé la carta sobre la mesa de la cocina y me fui al baño. En el camino creo que se me cayeron las fotos. Angustiada me mire al espejo, (hace meses que estoy perdiendo mucho cabello) así que para terminar con la mala onda que portaba en este último tiempo. Decidí cortarme el flequillo, mi cabello estaba un tanto rojizo, culpa de los estragos que hace el sol diáriamente.

Nerviosa tome las tijeras con la derecha y mi pelo con la izquierda, respire profundamente y lo hice. Los cabellos cayeron suavemente por el lavamanos y en ese instante sonreí. Me miré al espejo y ya se notaba lo bien que disimulaba mis problemas.

Se me cruzaron por la cabeza muchos personajes, muchos sucesos de mi vida. Me dio confianza saber  que ni la carta, ni las fotos ni siquiera este flequillo nuevo iban a poder generar en mi tanta melancolía como para no salir de casa.

Me vestí, desayuné, tomé las cosas que iba a necesitar para transcurrir el día y salí a ver si las ondas se habían renovado para este ser.

Fui a tomar el  tren. Es mi amigo a esta altura, me protege, me acuna y me ayuda a relajar un tanto la vista, la mente y el alma. Claro está, todo lo que puede, porque ya es viejito y no lo cuidan mucho.

Me senté y repasé mi día, recordé los lugares que había visitado con uno, o con el resto de los números de mi vida.

Y llegamos a una estación nueva, creí que habían invertido en mejoras así que me puse contenta. El megáfono que tienen en la boletería, anunciaba que por desperfectos debíamos bajarnos. Toda la gente empezó a rezongar, primero avise que me iba a demorar. Me enoje un poco conmigo por no llevar el cargador en el bolso ese día. La batería ya me acusaba poca carga.

Salí del tren creyendo conocer el paisaje, pero descubrí que estaba distinto a lo que acostumbraba a ver por esos lugares. Busqué el nombre del pueblo, el cartel que encontré decía: PANGARAP.

Ya muy confundida a esta altura, decidí caminar para ver si encontraba algo que podía reconocer propio de mi país o mi gente.

Era un lugar árido, con mucho sol, pocas casas y la gran mayoría deshabitada. A medida que camino hay menos casas y menos gente.

Sigo sin reconocer nada y me canso de caminar. No paró hasta que me choco con algo: un edificio. Sí, era un gigante y no un simple edificio, uno hecho de jaulas. Entrábamos perfectamente todos los seres humanos del mundo, ahí de lo alto que era. Tenía dos compuertas enormes de hierro, estaban semi-abiertas y las abrí del todo para ver que había adentro y cuando termine de pasar por esas puertas enormes y pesadas. Adentro no había más que un charco de agua con una llave. Tentada por su hermosa forma y color me la colgué del cuello. Me desmaye.

Recuerdo estar cayendo sobre ese charco y rebotar un poco, hasta la calma. Desperté aturdida dentro de una de las jaulas, abajo a mi derecha había una jirafa y adelante mío unos gatitos también encerrados. En realidad casi todas las jaulas tenían gente o animales. Me asuste mucho, miré mi cuello y ya no llevaba colgada la llave, ni mi bolso.

En medio del edificio, en donde antes estaba el charco ahora había solo agua. Sí así de ilógico lo único que había dentro del edificio era agua. No llegaba hasta mi celda, terminaba unos pisos abajo del mío.

Comencé a escuchar alguien hablando por un megáfono, giré y busqué de dónde venían esos gritos. Había una persona afuera en una máquina con pinzas. Decía que nos teníamos que quedar calmados porque si no nos iba a cambiar de lugar la celda. Que no buscáramos problemas.

A las seis horas se fue y quedamos solos por media hora. Luego vino otro hombre distinto que nos siguió vigilando por seis horas más. Y así durante todo ese día y el otro.

Tenía hambre y estaba cansada de estar ahí sentada por las dudas, solo para no buscar problemas con esos señores.

Miré una jaula dónde había un monito sentado, algo molesto y vi como se animó y abrió su celda. La puerta estaba abierta para mi asombro, y se fue sin ser visto por el hombre con el megáfono. No sé cómo le habrá ido con el agua. Pero salir, salió yo lo vi.

En un momento que hubo cambio de guardia me anime, salí de la celda y comencé a bajar muy rápidamente entre celda y celda. Mientras abría todas las celdas que podía, porque les voy a decir que algunos animales me dieron un poco de miedo. Llegue al agua y comencé a nadar hasta la puerta, respiré profundo y baje hasta la manija que giré con todas las ganas del mundo. En ese momento todas las personas me ayudaron a abrir la puerta y fuimos arrastrados con agua y todo hacia afuera. En el lio me desmayé otra vez y aparecí nadando en el suelo de mi habitación.

Creo que tendría que haberme dado cuenta que esto fue un sueño, en el momento en que me corte el flequillo y me vi colorada. No soy colorada…

Esta entrada fue publicada el junio 4, 2013 a las 11:27 am. Se guardó como Creative Commons, cuento, poesía en imágenes y etiquetado como , , , , . Añadir a marcadores el enlace permanente. Sigue todos los comentarios aquí gracias a la fuente RSS para esta entrada.

4 pensamientos en “Pangarap

  1. rfundora en dijo:

    Sueño o pesadilla ?

  2. Brisabri
    Siempre que parte un tren llega a algún lugar, a veces, por más que vayamos en él, no llegamos a ningún lugar. Son nuestras ganas de quedarnos.

    Se nota que sos feliz cuando escribes, me gusta, seguiré leyendo..

    Abrazo

Muchas gracias por tu comentario!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: